Estoy aburrido de caminar con el paraguas en la mano.
De esperar a los gigantes bicolor en las esquinas, para solo llegar al descanso.
Siempre tuve una duda dentro de mi mente,
y creo que empiezan a aparecer luces de respuesta.
Correr de aquí para allá, no es lo mio,
como un colibrí de flor en flor.
Ahora, bajo la lluvia,
necesito estar bajo un acojedor refugio,
abrazador.
Resucitar estos pies desgastados por el día a día.
No me quejare mas,
recién llevo un décimo de todo.
Falta mucho.
Y nuevamente estoy,
en un rincón, solo y esperando.
Impaciente,
sometido a las revoluciones de las luces y de las tarjetas cobradoras.
Mañana sera un nuevo día.
domingo, 20 de septiembre de 2009
domingo, 6 de septiembre de 2009
Nostalgicamente hablando
Si,
aunque no lo creas,
siento tu piel.
Con esos bellos rubios llenos de luz solar,
reflejada,
incandescente.
Sin explicacion,
solo es así.
Si,
como tu primera vez,
llena de curiosidades,
con temor.
Hoy solo hay una novedad:
la nostalgia.
Esa que viene como una ola gigante y ahoga toda la costa con ese aroma a mujer virginal.
Nunca se olvida nada,
es imposible.
Solo hoy te tengo aquí, en mi mente,
desnuda frente a mi.
Con esa sonrisa eterna y esos ojos parecidos a un fruto seco.
Llena de dudas,
con la toalla en la mano, clamando con tus ojos el amor en su máxima expresión.
Esperando a este vividor necio,
ingenuo, ciego y cojo.
Si,
esos ojos negros siempre me están mirando,
aquí en mi alcoba.
La alcoba del necio, ciego y sordo.
¿Que te hicistes mujer de la sonrisa eterna?
¿Que eres ahora?
¿Donde estas?
Mañana me veras como nunca antes...
Solo tu te mereces mi sonrisa,
como única en un millón,
por lo que fuistes.
Mañana sera un nuevo día,
y nosotros también.
Mirame y sonríe eternamente,
¿Es lo único que queda por hacer?
aunque no lo creas,
siento tu piel.
Con esos bellos rubios llenos de luz solar,
reflejada,
incandescente.
Sin explicacion,
solo es así.
Si,
como tu primera vez,
llena de curiosidades,
con temor.
Hoy solo hay una novedad:
la nostalgia.
Esa que viene como una ola gigante y ahoga toda la costa con ese aroma a mujer virginal.
Nunca se olvida nada,
es imposible.
Solo hoy te tengo aquí, en mi mente,
desnuda frente a mi.
Con esa sonrisa eterna y esos ojos parecidos a un fruto seco.
Llena de dudas,
con la toalla en la mano, clamando con tus ojos el amor en su máxima expresión.
Esperando a este vividor necio,
ingenuo, ciego y cojo.
Si,
esos ojos negros siempre me están mirando,
aquí en mi alcoba.
La alcoba del necio, ciego y sordo.
¿Que te hicistes mujer de la sonrisa eterna?
¿Que eres ahora?
¿Donde estas?
Mañana me veras como nunca antes...
Solo tu te mereces mi sonrisa,
como única en un millón,
por lo que fuistes.
Mañana sera un nuevo día,
y nosotros también.
Mirame y sonríe eternamente,
¿Es lo único que queda por hacer?
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